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Año de la peste

Arcadi Espada. Duro, pero sublime:

“Que una Cataluña independiente sea imposible dentro de Europa no es sólo una cuestión jurídica. No es que no quepa dentro de los tratados europeos: es que no cabe dentro de la moral europea. Una nación democrática, rica, autogobernada, que gestiona sus rasgos diferenciales con libertad y poder, hasta el punto de que la lengua catalana goza de una consideración social e institucional como nunca conoció en su historia, y que por mero capricho identitario, es decir, xenófobo, amenaza con romper un Estado, no es que no pueda formar parte de Europa. Es que no lo merece. Ni 15 días ni 15 años después de la secesión. No es su club”.

El Mundo, 4 de enero de 2014Año de la peste, como le gusta llamarlo.

Nosotros, nuestro

Hoy, dos semanas después del aniversario de la muerte del gran Christopher Hitchens, conviene recordar una de sus obras. En un fragmento de Letters to a young contrarian Hitchens nos previene de confiar en aquellos que utilizan ‘nosotros’ y hablan en ‘nuestro’ nombre sin nuestro permiso. Del tribalismo y de aquellos que pretenden que otros piensen por ti.

La apoteosis independentista del otro día en el Palau de la Música. Invocar a las masas, glorificar al pueblo y excitarse hasta tal punto con una bandera son cosas que deberían arrugarnos el ceño para alertar de tanto fruncido. ¡Qué digo! Sobre todo, debería recordarnos algo. Joseph Heller sabía y Hitchens recuerda que la necesidad de pertenencia, la necesidad de seguridad, puede llevar a la gente a aceptar condiciones estúpidas y letales, y luego actuar como si ellos mismos las hubieran impuesto sobre sus hombros.

Con suerte, es posible que alguno se pregunte a tiempo quiénes somos nosotros y qué es eso que es nuestro.

Un juego de pollos y una conversación interminable

“We are both heading for the cliff, who jumps first, is the Chicken”    Un rebelde sin causa

En Rebelde sin causa Jim Stark (James Dean) tira el pitillo al suelo, lo pisa y mira chulesco a John “Plato” (Salvatore “Sal” Mineo), su contrincante, antes de subirse al coche. Los dos dan marcha atrás para encarar el acantilado. El primero que salte del coche es un gallina, dice Plato, mientras se peina por última vez. La chica baja los brazos y los dos coches arrancan hacia el precipicio a toda velocidad.

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